TOP

Ansiedades

Un ataque de pánico puede tener distintos síntomas; el común denominador es una súbita experiencia terrorífica seguida de un gran sentimiento de desolación y angustia. En mi experiencia:

 

Es como pasar el punto sin retorno. 

Como entrar a un túnel.

Sientes un nudo en el estómago. 

Tu visión se nubla. 

Tienes tantos pensamientos que no alcanzas a procesarlos. 

Intentas pensar en nada pero es imposible. 

Tu mente es como un sistema de engranes oxidados abriéndose paso en tu cerebro. 

No es que no quiera dejar de pensar; estar a solas, meditar y dormir son de mis actividades favoritas.

Me pasa muy seguido que quiero comerme al mundo; desde que tengo memoria. 

Cuando me encuentro emocionado con algo que me propongo, me descuido mucho. 

A veces me desconecto mucho del mundo. 

“Soy una persona nocturna, la inspiración me llega cuando todos se van a dormir”. 

Las 9pm se convirtieron en una hora decente para salir de la oficina; con la estrellita dorada en la frente. 

Después de las 2 am cada trabajo entregado se sentía como salvar el mundo, aunque sólo fuera esperar la aprobación de alguien para enviar un correo. 

Poner buena cara para ocultar tus cómo te sientes es muy pesado. 

–“¿Te sientes bien?” 

–“Te ves muy pálido/ojeroso/cansado”

Muchos te preguntarán. Algunos no les importará la respuesta, pero habrá quienes se preocupen por ti y no sepan como iniciar la conversación.

Es aquí cuando mi ansiedad se convierte en un circuito sin fin.  

La clave está en prestarte atención a ti mismo. Las señales te las da tu mismo cuerpo, hay que estar alerta para identificarlas: manos sudorosas, escalofríos y pensamientos que te acechan fueron los más fácil de identificar.

La mejor estrategia es el auto-cuidado, y para eso tienes que conocerte más: ¿quién soy?, ¿qué me hace feliz?, ¿qué necesito? ¿qué me detiene? Son preguntas que solemos buscar en los demás, la respuesta muchas veces la tenemos olvidadadentro de nosotros mismos.

Identificar tus fortalezas y capacidades te ayuda a planear mejor. Desmenuzar aquellos sueños que van a requerir de toda mi energía en acciones que puedo comenzar hoy.

Convertir la incomodidad en acción es uno de los mejores consejos que me dieron.

Dejar de compararte con los demás y medirte con tus propios logros ayuda a reajustar la estrategia: identificar las propias trampas que te pones a ti mismo para no hacer las cosas y paralizarte. 

 

Texto por Rodrigo Herrera.